30 de septiembre de 2016

CAMBIAR EL PAISAJE PARA SALVAR DETROIT

Desde la crisis de los años 80 hasta la bancarrota de la ciudad en el año 2013, Detroit se ha convertido en un símbolo de fracaso económico y social. Cuna de los tres gigantes del motor americano, Ford, General Motors y Chrysler, las deslocalizaciones y la crisis económica sumieron a la gran ciudad de Michigan en una espiral imparable de deterioro. Desempleo, disturbios, auge de la delincuencia, pérdida de población, abandono de propiedades. Hace algunos años podía comprarse una casa abandonada por un dólar, y todavía hoy, como parte de la política de reactivación, se pueden conseguir lotes de terreno urbano por apenas 100. Detroit dejó de ser el emblema orgulloso de la industria estadounidense para convertirse en una ciudad fantasma, el escenario de una película post-apocalíptica (no deja de ser una ironía que el clásico de ciencia ficción Robocop, se rodase en la ciudad).
Familias en Riverside Park, Detroit.
Detroit lucha hoy por su subsistencia. Se han puesto en marcha nuevos planes para frenar la delincuencia, se rehabilitan casas y se derriban aquellos edificios irrecuperables para generar nuevos espacios urbanos. La web oficial del ayuntamiento ofrece información sobre oportunidades de negocio pero también sobre subastas de casas y terrenos, en un intento de volver a atraer a parte de la población que abandonó la ciudad en los últimos 30 años. Algunas de las iniciativas de rehabilitación viene de mano de antiguos estudiantes de la universidad de Michigan, como el millonario Dan Gilbert, propietario de los Cleveland Cavaliers, que ha trasladado algunas de sus empresas a la ciudad, ha construido centros de ocio para los empleados y ha pedido a otros empresarios que hagan lo mismo.
Huertos urbanos en Detroit
Pero los actuales impulsores de Detroit entienden que para aumentar la autoestima social es preciso modificar el paisaje. Que no se puede salir adelante en un campo de ruinas. Por eso el ayuntamiento ha impulsado la ampliación de Riverside Park, una zona de ocio, deporte, esparcimiento, como parte del proyecto de regeneración de la ciudad. El parque comprende grandes zonas verdes, equipamiento deportivo, zonas de juegos para niños. En el año 2017 está previsto incorporar carriles de bici y de senderismo, un parque para perros y una zona de skate, atendiendo así a las nuevas tendencias de ocio urbano. Asimismo, solares y fábricas abandonadas se han reconvertido en huertos urbanos atendidos por pequeños empresarios o cooperativas, generando unos 5000 empleos, según informaciones que estos días recogían los medios. Los impulsores de estos huertos destacan no solo la viabilidad económica de la agricultura ecológica sino su importancia como parte de la recuperación de un paisaje urbano acogedor, normalizado. "Los huertos suponen una salida para muchas personas, pero el efecto que provocan en el entorno funciona también como una llamada, como una declaración de que la ciudad vuelve a ser segura, habitable", dicen.

23 de septiembre de 2016

EMPEZAR EL CURSO, EMPEZAR A JUGAR

Como cada año por estas fechas, familias y escolares preparan el retorno a las aulas para el comienzo del curso escolar. Al menos en España, medios de comunicación, blogs y redes sociales se llenan de debates en torno a las materias, la dificultad de conciliar horarios laborales, familiares y escolares, las deficiencias en la enseñanza de idiomas, la mala posición de la educación española en los ránkings internacionales, el exceso de actividades extraescolares, la conveniencia o no de los deberes.... Y, como cada año por estas fechas, en As Salgueiras echamos de menos que el debate incluya una reflexión acerca de la importancia del juego como parte del proceso educativo de los menores, sobre todo en la etapa que llega hasta los 14 años.

Es posible que en España no seamos capaces de mejorar el sistema educativo hasta que consigamos ampliar nuestro campo de preocupación más allá de los meros contenidos curriculares o de una visión puramente competitiva entre países. Hasta que empecemos a colocar de verdad el foco en los niños, en sus necesidades, en nuestra capacidad para facilitarles un entorno estimulante que aúne la incoporación de contenidos con actividades, entornos, actitudes, propuestas, juegos, contacto con la naturaleza... Un menú complejo que acompañe y estimule su proceso de maduración, de crecimiento y de formación.
Y como unas imágenes valen más que mil palabras, hoy queremos compartir con vosotros este vídeo grabado durante las horas de recreo en la Beacon Rise Primary School de Bristol. Niños que juegan, que cuidan plantas, que hacen deporte, que convierten troncos en pistas de juego, que atienden animales, que se organizan y respetan. El vídeo acaba aludiendo al final del recreo, con un cartel que dice que "es hora de volver a aprender algo", pero lo cierto es que durante el recreo los niños no han dejado de aprender.

2 de septiembre de 2016

LOS EXITOS DE RIO QUE NO DEBEMOS OLVIDAR TRAS LOS JUEGOS

Finalizados los Juegos Olímpicos, con la actualidad llena de titulares de escándalos políticos y el "milagro económico" de hace unos años seriamente comprometido, hay muchas posibilidades de que Brasil, y Río de Janeiro, dejen de protagonizar la agenda informativa. Y sería un error, porque al margen de grandes eventos y de los vaivenes económicos y políticos, Brasil sigue siendo uno de los grandes laboratorios socioculturales de América. Estos días, el diario el Mundo sintetizaba en un reportaje el proceso de recuperación y transformación de la favela de Vidigal, un ejemplo de urbanismo social que se estudia en Harvard y que ha merecido el premio SEED al diseño de Interés Público en el año 2015. Vidigal se ha convertido en un punto de atracción turística en los últimos años. Aquí podéis consultar la opinión de unos bloggers especializados en viajes que se alojaron allí durante el Mundial de Fútbol.
Conocida en algunos medios como la favela "pija" (la leyenda urbana dice que David Beckham se ha comprado una casa allí), Vidigal es una barriada situada en una colina en la zona Sur de Rio de Janeiro, con unas impresionantes vistas sobre la ciudad. Siempre una zona humilde, en la década de los 80 su entorno empezó a degradarse de manera acelerada, convirtiendo buena parte del espacio en un vertedero incontrolado de basura y en campo de acción para las mafias del tráfico de droga. En esa misma época, un vecino, Mauro Quintanilla, decidió abandonar su profesión de músico y dedicarse a retirar la basura con sus propias manos. Al principio, hasta su familia lo consideraba un loco. Con el tiempo, a la iniciativa se sumaron otros vecinos, se fueron ganando espacios, improvisando equipamiento deportivo y educativo (desde el 2015 cuentan con una escuela inglesa), y se sumó a la iniciativa el arquitecto Pedro Henrique de Cristo. Uno de los elementos icónicos, los neumáticos del vertedero, se han convertido ahora en material constructivo para delimitar zonas, creando muros de maceteros que se convierten en bancales de plantas.


El propio arquitecto señala la importancia de desarrollar modelos de desarrollo urbano capaces de transformar las zonas de infravivienda, en las que vive hoy la séptima parte de la población mundial pero que pueden albergar a un tercio de la misma en el año 2050. Algunas de las recetas las apunta la propia experiencia de Vidigal: la implicación de los vecinos; la colaboración entre las personas que viven en el espacio y los expertos arquitectos y urbanistas que pueden elaborar sobre esa experiencia; la importancia de los equipamientos educativos, de ocio y deportivos como recetas que rompen las dinámicas de abandono escolar, violencia... Durante las últimas décadas, el término favela ha sido sinónimo de abandono, violencia y descomposición del tejido social; pero experiencias como ésta nos recuerdan la capacidad de una comunidad para tomar las riendas de su futuro y redefinir su propia realidad social.

29 de julio de 2016

¿Y SI DEJAMOS DE ESTUDIAR A CERVANTES?

Dentro de las nuevas corrientes de análisis crítico del sistema educativo, la voz del estadounidense Roger Schank (1946) resulta una de las más radicales en sus propuestas. En una entrevista reciente en el diario El País, Schank dejaba algunos ejemplos de su capacidad para la provocación: "Es un error estudiar a Cervantes y a Shakespeare, no te ayuda un segundo en tu vida", "El álgebra es como una religión y no enseña a pensar", "Mi interés real es destruir el sistema educativo". Unas declaraciones que desdeñaríamos sin más si no tuviésemos en cuenta el curriculum personal de quien las pronuncia. Roger Schank estudió en la universidad de Texas, pasó luego por la de Stanford y fue uno de los principales responsables del programa de inteligencia artificial de la de Yale. A principios de los 90 fundó el Institute for the Learning Sciences en Chicago, una empresa en la que le acompañaron 25 profesores de Yale. Desde entonces, ha seguido trabajando en campos como la psicología cognitiva, la teoría del aprendizaje y la reforma educativa.


Con un estilo muy americano, Schank reconoce que quiere "acabar con el sistema educativo" para beneficiar su nuevo proyecto, una escuela online global con más de 500 programas de formación que ofrece de manera directa a los estudiantes. "Ya no quiero trabajar con universidades porque son incapaces de romper con el sistema de las clases magistrales y los exámenes". Schank reivindica la necesidad de revisar el actual sistema educativo. Sostiene que en Estados Unidos, el curriculum académico de la escuela se fijó en 1892, por parte de un presidente de Harvard que no analizó las necesidades formativas de los niños, sino que reprodujo, a escala escolar, las materias que se ofrecían en Harvard. "Su intención era hacer la vida más fácil a los profesores de la universidad". Schank cree que buena parte de los contenidos educativos responde a los gustos de las élites intelectuales del XIX y deben ser revisados. "Cómo es posible que en las escuelas no se estudie programación o ingeniería medioambiental?". También critica el método habitual de clase magistral. En su opinión, el cerebro retiene mejor la información en un formato dialogado, en un modelo de conversación en el que cada interlocutor alterna intervenciones cortas, no escuchando durante horas monólogos en los que no participa. También defiende el sistema de aprendizaje por experiencia, "haciendo, intentando, equivocándose, corrigiendo".


Como tantas figuras americanas, la trayectoria de Roger Schank admite diversos análisis. Intelectualmente brillante, tiene un perfil empresarial y de marketing personal que en Europa nos genera recelos. Algunas de sus opiniones parecen un ejemplo del neoliberalismo extremo norteamericano; de hecho, Schank colaboró un par de años con la Trump University, un proyecto del actual candidato republicano que se clausuró envuelto en varias demandas y que, según algunos, era solo una oferta de cursos de precio astronómico sin refrendo académico real. Pero al margen de los aspectos polémicos, las palabras de Schank nos llevan a pensar en cuestiones que con frecuencia nos resistimos a abordar. Cómo equilibramos el carácter práctico de la educación con la necesidad de preservar una determinada herencia cultural? Cada cuánto tiempo deberíamos revisar los contenidos para incorporar nuevas materias y desechar otras? Cómo podemos avanzar en un modelo de aula que favorezca la participación e incite a los niños a descubrir, a hacer, a intercambiar? En su página web, Schank dice que "el aprendizaje se produce cuando alguien quiere aprender, no cuando alguien quiere enseñar". Quizá el error sea intentar enseñar a Cervantes sin proporcionar elementos para desear conocerlo.




26 de julio de 2016

BUSCAR SIN MÓVIL

Resulta prácticamente imposible poner un pie en la calle este verano sin tropezar (en el sentido literal del término) con algún preadolescente que camina o casi corre por la calle, tan atento al entorno como a la pantalla de su móvil, empeñado en cazar algún "pokemon". En As Salgueiras, ya lo sabéis, defendemos los valores del juego libre, de los juegos tradicionales, de los juegos improvisados por los propios niños. Y nos parece que los menores ya pasan demasiadas horas ante la pantalla de la tele o del ordenador. Es importante fomentar el contacto con la naturaleza, el ejercicio físico, la actividad al aire libre, especialmente en la época de vacaciones.


Es cierto que el éxito de Pokemon Go, la aplicación de móviles que invita a salir a la calle a la caza de estos personajes de animación, marca un punto de inflexión en el terreno de los juegos en pantalla. Frente a otros intentos menos exitosos de combinar ejercicio físico y consolas, este juego se basa, fundamentalmente, en poner en movimiento a los jugadores. En hacerles recorrer el entorno. De hecho, algunos aspectos del juego requieren que se recorra una distancia mínima (por ejemplo algunos tesoros no se pueden reclamar hasta cubrir, por ejemplo 5 kilómetros). Así que, por una vez, el juego en una pantalla no es sinónimo de pasividad, de horas sentado en el sillón.

Sin embargo, también surgen algunas dudas. La obsesión por el juego ha generado ya situaciones grotescas (jugadores en iglesias, comisarías o monumentos) y es fácil pensar en derivas de juegos similares que fomenten la búsqueda de elementos virtuales superpuestos a zonas de riesgo, con la posibilidad de que se generen accidentes (como sucede por desgracia con la moda de los selfies espectaculares) o situaciones de cuasi vandalismo (entrar en zonas prohibidas o difíciles porque lo dice el juego). Por otra parte, caminar/correr, por la calle, mirando el móvil, supone un factor de riesgo y puede llevar a los menores a relajar las precauciones a la hora de cruzar la calle, bajar la acera, etc.
Para quienes estudiamos el mundo del juego (y ya peinamos algunas canas) no deja de resultar curioso el éxito arrollador de un juego que no es sino la versión tecnológica de la tradicional caza del tesoro (como la búsqueda del huevo de Pascua en los jardines americanos). O de las carreras de orientación con mapa, brújula y pistas, que hacen furor desde hace décadas en los países del norte de Europa.Y sería bueno que padres y educadores aprovechásemos este boom virtual para recordar a los chavales que en una marcha de orientación, los tesoros (flora, paisajes, fauna) son reales, no dibujos generados por ordenador. Que el placer de aprender a orientarse por uno mismo resulta más gratificante que ser teledirigido por gps. Y sobre todo, que en los juegos tradicionales, no hay que parar de jugar cuando se acaba la batería del móvil, porque la energía que los sustenta - la imaginación - es inagotable y se recarga jugando.

15 de julio de 2016

AS CRIANÇAS DE VILANOVA

En As Salgueiras somos ambiciosos. No nos conformamos con diseñar parques de calidad. No queremos que nuestras ideas para los espacios públicos sirvan como la coartada que permite perpetuar los defectos de diseño que presentan la mayoría de nuestras ciudades: omnipresencia del tráfico rodado; falta de espacios verdes a los que acceder paseando (sin coger el coche); predominio del transporte individual privado frente al colectivo y público; diseño general pensado para un varón de entre 30 y 50 años que se mueve en su automóvil; falta de atención a mayores, personas con discapacidades, niños... Frente a este panorama, desde As Salgueiras entendemos que el diseño de parques y espacios públicos debe servir como ejemplo y como acicate para trasladar la creación de espacios de valores, de convivencia, acogedores para niños y mayores, al conjunto de la ciudad. No se trata de que los parques compensen las deficiencias de las ciudades, sino de que ayuden a eliminarlas en un futuro no muy lejano.


Por eso nos encanta conocer organizaciones como el Instituto a Criança na Cidade, que desde Vila Nova da Gaia, en el vecino Portugal, promueve la reflexión acerca de la experiencia de ser niño en la ciudad. Que debaten acerca del modo en que el diseño urbano da la espalda a las necesidades de los niños, no les propone entornos acogedores que favorezcan su desarrollo, y les relega a una categoría pasiva: los niños, en la ciudad, deben de ser transportados y/o vigilados y/o recluidos en entornos cerrados, porque la ciudad es una jungla llena de amenazas constantes. Lejos quedan los años en los que la escasez de coches permitían jugar en la calle o que los menores se desplazasen unas cuantas manzanas solos, a casa de un amigo, por un barrio en el que todos los vecinos se conocían.
Al hilo de las reflexiones de Francesco Tonucci, el Instituto Criança na Cidade (con el que colaboran pedagogos, ingenieros, arquitectos, psicólogos, médicos, abogados...) organiza concursos y actividades escolares en las que se les pide a los niños su opinión sobre la ciudad: lo que les gusta, lo que les molesta, lo que les gustaría añadir. Y sobre ese materal trabajan para elaborar proyectos, propuestas o para trasladar a sus ámbitos profesionales la necesidad de contar con la opinión de los pequeños. Porque uno de los peores aspectos de la sobreprotección de la infancia consiste en convertirlos en ciudadanos pasivos. En sujetos a los que se enseña, se da órdenes, se les organiza el horario. Nuestros amigos portugueses nos recuerdan la importancia de sugerir, de dejar que los niños descubran por sí mismo en lugar de escuchar todo el día lecciones; de escucharlos, de hacerles sentir que lo que dicen impora; de dejarles tiempo para el juego libre, para que dibujen, incluso para que aprendan a aburrirse. La importancia de generar ciudades inclusivas para estos ciudadanos especiales, sin voto, en formación, pero con unos derechos que no siempre recordamos (leer la Declaración Internacional de Derechos del Niño equivale siempre a pasar un rato de bochorno). Ciudadanos del futuro que pueden ayudarnos a mejorar el presente si sabemos escuchar sus propuestas.

7 de julio de 2016

NUEVOS MODELOS DE OCIO

Casi al mismo tiempo que celebrábamos en As Salgueiras la I Convención Internacional del grupo Cetus, se abria en Brunete la primera piscina de España para perros. Desde estas entradas, hemos seguido con atención la evolución en las demandas de los amantes de las mascotas, y su deseo de contar con espacios para compartir su ocio con sus animales. Como ha sucedido en ocasiones anteriores - demanda de playas abiertas a perros, de espacios en los que poder pasear con los animales sueltos - esta iniciativa ha sido recogida por los medios de comunicación. Una prueba del interés que suscita esta tendencia de espacios y establecimientos abiertos a los animales de compañía.



Precisamente durante las jornadas de trabajo de la Convención, muchos de los debates se centraron en los nuevos modelos de ocio que demanda la sociedad. Una demanda que obliga a todos los que trabajamos en el diseño de espacios públicos a exprimir la imaginación y las soluciones de diseño. De manera resumida, puede decirse que la gente busca espacios integradores, abiertos, polivalentes. Y también espacios o soluciones sugerentes: ir al parque no puede ser una rutina más de la semana, tiene que contar con un punto de aventura, que combine el ejercicio físico con la sensación de bienestar y un mucho de ilusión, de saber que cada experiencia será nueva, abierta a nuevas posibilidades. Espacios abiertos, nuevos módulos más imaginativos, áreas para perros, soluciones a medida para espacios cerrados en los centros comerciales, atracciones espectaculares como el nuevo tobogán Arcelor de Londres del que ya hablamos en una entrada anterior....
Las declaraciones de Elsa Martín, impulsora de esta primera piscina para perros en la Comunidad de Madrid, revelan la lentitud con que las instituciones públicas se adaptan a las nuevas demandas. "Desde que soy adolescente intentaba hacer planes con mis perros y veía que resultaba imposible", ha dicho. Desde As Salgueiras estamos siempre atentos a las propuestas que surgen del mundo de las asociaciones, las ongs o la iniciativa privada, pero también nos gusta actuar, en la medida de nuestras posibilidades, como una vía de encuentro, como un canal capaz de trasladar estas necesidades a los gestores públicos.

La piscina de perros de Brunete no deja de ser un espacio privado, acondicionado, al que uno debe desplazarse en coche previa cita. Sin duda es una iniciativa tremendamente interesante, y debe hacer reflexionar a los gestores públicos acerca de la necesidad de dar una respuesta a todos los amantes de los animales que, como el resto de los ciudadanos, pagan sus impuestos y reclaman su derecho a contar con equipamientos públicos en los que disfrutar del ocio con sus mascotas. Cumpliendo siempre las garantias de seguridad, salubridad e higiene necesarias siempre que se planea ocio con animales. Apostar por áreas de ocio abiertas a los animales tiene además un efecto beneficioso doble. Como dicen los compañeros de Galopín que diseñan el equipamiento de la serie Canes, "tener una mascota supone en sí mismo un beneficio para nuestra salud. Si podemos hacer ejercicio con nuestro animal de compañía, ese beneficio se incrementa todavía más".

Equipamiento para perros Galopín


28 de junio de 2016

EL MUNDO EN AS SALGUEIRAS


Ante todo, disculpas por esta pequeña temporada de silencio. Pero hemos tenido un buen motivo para faltar a esta cita semanal en las entradas del blog. Hemos pasado parte de los meses de mayo y junio centrados en la celebración de la I Convención Internacional del grupo Cetus, que los días 8 y 9 de junio reunió en nuestras instalaciones a delegados, colaboradores, distribuidores y amigos de más de 20 países.

Fueron dos días de trabajo intenso, de talleres, presentación de argumentarios, de novedades... Pero también dos jornadas en las que conocernos mejor e intercambiar experiencias acerca de cuál es la situación actual del las empresas relacionadas con el ocio, el espacio público y el medioambiente en diversos países del mundo. Los asistentes llegaron de todos los puntos del planeta, de Rusia a Singapur, de Hong Kong a Colombia, de Holanda a Dubai. Todos diferentes pero todos unidos por el nexo común de querer ofrecer las mejores soluciones en diseños de espacios de ocio y en equipos de tratamiento de agua.


Asistentes a la I Convención internacional del grupo Cetus en As Salgueiras


El día 8 nos acompañaron además en As Salgueiras representantes de las empresas del Clúster de la Madera y el Diseño de Galicia, que celebró en Cerceda su asamblea anual. Fue una ocasión magnífica de dar a conocer nuestras instalaciones y de convertir a la naturaleza y los animales en un elemento capaz de humanizar y racionalizar las propuestas empresariales. Estamos ahora empezando a recoger las propuestas y sugerencias que los participantes nos están haciendo llegar desde sus países, un corpus de conocimiento que nos ayudará a seguir profundizando en nuestro trabajo que no es otro que reflexionar sobre el mundo de la infancia, su formación, la función pedagógica del juego, cómo fomentar modelos de juego libres que se conviertan en puntos de formación de valores cívicos. Una aventura apasionante en la que nos acompañan – ya lo sabíamos, pero ahora los sentimos más cercanos – amigos de todos los lugares del mundo.


Foto de los invitados con el Presidente de la Xunta de Galicia.

27 de mayo de 2016

JUGAR, LEER, CRECER

A veces, los grandes proyectos se pueden enunciar en pocas palabras, apenas un par de verbos que resumen todo un proyecto de acción educativa. Es lo que sucede con el trabajo que desarrolla la Fundación Semillas en Nicaragua. Esta asociación, que se define como "amiga de la niñez", tiene por ideario "la promoción y el ejercico de los derechos inalienables de la niñez, especialmente los derechos a educación, cuidado y cariño, juego, información adecuada, conocer y disfrutar su cultura, opinión, y a no ser discriminados por su sexo, credo, etnia, ideología y condición física o mental, repsetando sus culturas y lenguas". Un ideario que desde As Salgueiras compartimos y suscribimos.
 
En el día a día, estos magníficos propósitos de la fundación Semillas se concentran en dos aspectos centrales: la fundación pretende que los niños lean y que los niños jueguen. Dos ejes básicos para el desarrollo integral de los menores. Para eso, están desarrollando una red de bibliotecas que facilitan el acceso a libros de lectura, material de estudio y libros de texto que ayuden a los pequeños en su formación. En ellas se encuentran también ordenadores con acceso a internet, para que la situación de los pequeños no suponga un handicap a la hora de acceder a los beneficios formativos de las nuevas tecnologías. Además, fomentan la creación de espacios de juego con materiales reciclados como manera de mejorar la dotación de parques infantiles con que cuenta el país centroamericano. Con una visión integral de la educación y el proceso de crecimiento, consideran que el juego es un derecho irrenuncialbe, y que jugar fomenta el desarrollo, la capacidad de cooperación, la formación del carácter y el pensamiento crítico.

Los antiguos romanos nos dejaro el lema clásico "mens sana in corpore sano". Un lema que no siempre hemos interpretado bien. En el análisis decimonónico, se entendía que el estudio, la lectura, ejercitaba la mente, y el deporte, la actividad física, fortalecía nuestro cuerpo. Afortunadamente hoy entendemos mejor el funcionamiento del cuerpo como un sistema. Y sabemos que el juego, sobre todo el juego con otros niños, es un elemento fundamental no solo en el desarrollo físico sino en el desarrollo del carácter, de la inteligencia social y emocional. Jugando con el nombre de la fundación de nuestros amigos de Nicaragua, podemos decir que jugando (y leyendo) sembramos la semilla de lo que llegaremos a ser como adultos.

20 de mayo de 2016

NUEVAS MIRADAS SOBRE EL ESPACIO URBANO

Como sabéis, desde As Salgueiras tratamos de seguir las nuevas corrientes de investigación y pensamiento sobre urbanismo y planificación del espacio urbano. Sobre todo las que trascienden de lo puramente técnico y recuperan una reflexión antropológica y sociológica sobre el diálogo que se establece entre la comunidad humana y su entorno. Estos días hemos descubierto los trabajos del profesor Pablo García-Serrano, de la Universidad Técnica Particular de Loja, Ecuador. El profesor García-Serrano trabaja en la búsqueda de modelos de diseño participativo del espacio urbano, de modo que ingenieros, arquitectos y agentes políticos recuperen el convencimiento de la importancia que tiene el consultar a los distintos colectivos de la comunidad antes de acometer cualquier actuación en el espacio público.
Perfil urbano de la ciudad de Loja, Ecuador, objeto de alguna de las investigaciones de Pablo García-Serrano

 El título de su tesis doctoral - "Paisajes para el bienestar. Evaluación participada para la planificación y el diseño" - ya apunta cuáles son las preocupaciones y la orientación de su trabajo. El diseño del espacio, del paisaje, concebido como una herramienta cuyo resultado debe contribuir a generar el bienestar de la comunidad y, en un círculo positivo, a generarlo. Para este fin, Pablo García-Serrano elabora una serie de pautas de consulta, de herramientas de trabajo sociológico que contribuyan a implicar a todos los colectivos en los diseños de los entornos en los que viven, en los que desarrollan su actividad. Así evalúa los procesos de participación libre, el discurso histórico-vital que se genera cuando se cruzan las reflexiones sobre lo que la comunidad ha sido (cómo vivíamos antes) y lo que se aspira a conseguir (cómo queremos vivir en el futuro) o replantea la necesidad de fomentar un diálogo que rompa con la visión que opone los modelos rurales y los modelos urbanos.
Las mariposas son un indicador de biodiversidad urbana
El trabajo del profesor García-Serrano abarca muchos terrenos de investigación, algunos tan importantes para nosotros como el interés por la biofilia (ha estudiado la fauna de mariposas en los entornos urbanos), y seguro que volveremos sobre él en otras entradas de este blog. Pero no queremos cerrar estas líneas sin destacar la visión que ofrece en uno de sus artículos: "La rueda del hamster. Crítica a la especialización y confinamiento infantil en el espacio público urbano". Siguiendo los postulados de autores de referencia como F. Tonucci, Garcia-Serrano critica un modelo de diseño urbano pensado para el varón-de mediana edad-que trabaja -y normalmente se desplaza en coche. Un modelo que lleva a generar luego espacios segregados: el parque infantil, el jardín para mayores. Por mucho que se cuide el diseño de estas zonas, por mucho que se mejoren materiales y medidas de seguridad, el planteamiento segregado impide que estas zonas contribuyan de verdad a los objetivos de desarrollo e integración social a los que debe aspirar todo buen diseño urbano. García-Serrano apuesta por recuperar el valor del juego libre, y la idea de que una ciudad tiene que estar pensada para incorporar el juego como elemento clave, para generar espacios integrados e integradores en los que los niños puedan practicar el juego libre en el momento en el que lo deseen, en el momento en que se encuentren con sus amigos... En cierto sentido, el trabajo de Pablo García viene a decirnos que no podemos seguir diseñando ciudades en las que se lleva un rato el fin de semana a los niños al parque a jugar; que el acento lo tenemos que poner en las personas y necesitamos espacios urbanos en los que los niños puedan ponerse a jugar cuando sientan la necesidad o cuando se encuentran con amigos.

13 de mayo de 2016

EL PREMIO DE VENCER EL MIEDO

Estos días, la prensa internacional ha dedicado espacio al acuerdo de distribución alcanzado en América entre la cadena de establecimientos de comida ecológica Whole Food y la fabricante de limonada Me&theBees. La cadena le ha dado 11 millones de dólares a la marca de refrescos a cambio del derecho a distribuir sus bebidas en sus establecimientos. Pero no son las cifras las que justifican el interés despertado por la historia, sino el hecho de que la "presidenta" de Me&theBees es una niña afroamericana, Mikaila Ulmer, de tan solo 11 años de edad, que empezó a diseñar su refresco cuando solo tenía cuatro, como reacción al pánico que le producían las abejas.
 
Tal y como relata en la web de la compañia, Mikaila estaba pensando ideas para participar en el día de la limonada de Austin, Texas, y en la feria de negocios infantiles de Acton. Uno de esos días, a la niña la picaron dos abejas, con la consiguiente molestia y el susto que estos insectos suelen provocar. Pero en lugar de ceder al miedo inicial, Mikaila decidió averiguar más cosas sobre estos animales. Poco a poco descubrió su importancia para el ecosistema, las amenazas que sufren por la acción del hombre y el deterioro de los ecosistemas... Entonces decidió endulzar su limonada con miel natural de abeja, y convertir su puesto de venta en las ferias y los eventos infantiles, en un punto de información sobre las abejas. Con el paso del tiempo, la limonada de Mikaila fue haciéndose cada vez más popular en los entornos estudiantiles, en su comunidad y entre los colectivos ecologistas, hasta dar el salto a la presencia en la cadena Whole Food y convertirse en una de las historias de emprendedores del año.


Al margen del éxito económico, la historia de Mikaila nos recuerda algunos principios básicos que todo sistema educativo debería primar. Como la importancia de invitar a los niños a desarrollar sus propias ideas desde muy pronto. O no separar de manera radical el mundo de los niños del de los adultos. Se concede valor a las iniciativas de los menores: defender las abejas es una buena idea, tanto si lo afirma un científico como si la portavoz es una niña que ha leído sobre el tema. Se invita a los niños a superar los miedos, a aprender del error o de la situación adversa. Ah! y se cuidan las raíces: la receta de la limonada de Mikaila proviene de un libro de recetas de 1940 que le facilitó su bisabuela, que sale también retratada en la web del refresco.
A veces nos preocupa tanto el futuro que descuidamos el pasado, nuestras raíces. Y a veces damos vueltas tratando de encontrar la piedra filosofal de la innovación cuando las buenas ideas pueden surgir de mirar a nuestro alrededor, tratar de entender lo que nos sucede, aprender de la adversidad o la amenaza y apostar por un producto sencillo, de calidad y que incorpore valores que le den una cierta trascendencia más allá de su realidad concreta.

5 de mayo de 2016

ARTE Y JUEGO PARA CREAR EL TOBOGÁN MÁS LARGO DEL MUNDO

Escribiendo la semana pasada sobre toboganes, nos encontramos con el anuncio de que se han puesto a la venta en Londres las entradas para poder descender por el tobogan cerrado más alto y más largo del mundo. El artista belga Carsten Holler ha construido una espiral en torno a la Torre Arcelor Mittal Orbit. El Orbit, una enorme escultura visitable que sirve como mirador de la ciudad de Londres, fue diseñada por Anish Kapoor y Cecil Balmond como parte de los edificios del proyecto olímpico de Londres 2012. Con sus 114 metros de altura, es la mayor pieza de arte público de Gran Bretaña, y se ha consolidad, junto con la noria conocida como el Ojo, como uno de los nuevos iconos visuales de una capital inglesa que parece apostar por incluir en su perfil urbano los elementos de un gran parque de atracciones.
El tobogán de Holler estará abierto al público a partir del próximo 24 de junio, y tendrá en total unos 178 metros de recorrido. Dará doce vueltas alrededor de la estructura del Orbit en un descenso de aproximadamente 40 segundos. El túnel alterna zonas cerradas y zonas acristaladas, para que el descenso configure una nueva manera de descubrir paisajes urbanos. Holler ha incluido en varias ocasiones toboganes como parte de sus instalaciones artísticas, como hizo en el año 2006 en su trabajo para la sala de turbinas de la Tate Modern. En diferentes entrevistas, este autor ha señalado su interés por los toboganes como contrapunto curvo al predominio de las formas arquitectónicas rectilíneas; también como posible medio de desplazamiento alternativo y por la sensación de libertad y vértigo controlado que implica el descenso. Publicaciones de referencia, como designboom, han dedicado amplio espacio a esta nueva propuesta de arte lúdico.
 
Como comentábamos la semana pasada, nos encanta la idea de romper la mentalidad que limita los elementos de juego a la zona cerrada de los parques. Y aunque siempre citamos a pedagogos, psicólogos y sociólogos como defensores de los valores del juego, es bueno recordar que también hay artistas y diseñadores capaces de interactuar con el mundo del juego, incorporándolo a museos, salas de exposiciones y piezas de arte público. Seguro que el "Slide" de Holler se convierte en una nueva atracción de Londres, porque si a los niños les apasionará atreverse con este gran descenso, qué adulto puede resistirse a una invitación a retornar a la infancia durante 40 segundos?




29 de abril de 2016

TOBOGANES FUERA DEL PARQUE

Como sabéis, en estas entradas reivindicamos el papel del juego como parte del proceso formativo del individuo. Jugar no es un descanso, un paréntesis en el proceso de desarrollo de los niños, sino posiblemente la parte más importante de dicho proceso. Arrastramos todavía errores pedagógicos conceptuales que, desde el siglo XIX, asocian "estudio" y "trabajo" con el provecho, la seriedad, el labrarse un futuro en sociedad, y "el juego" y "la diversión", como una simple pérdida de tiempo. Afortunadamente, etólogos, pedagogos y psicólogos sociales insisten hoy en que el juego es un papel fundamental del desarrollo y la mejor escuela de socialización e integración de los niños.
Tobogán urbano en Ottawa

En este proceso de reivindicación del juego, algunos arquitectos y estudios de diseño están realizando propuestas para integrar en entornos cotidianos soluciones que se asocian a los parques infantiles, como los toboganes. Aunque hoy se contemplan como uno de los arquetipos del parque de juegos, conviene recordar que un tobogán no es otra cosa que un uso específico del plano inclinado, una de las primeras soluciones técnicas que, en el principio de la historia, permitió a las primeras sociedades urbanas (egipcios, sumerios) desarrollar una arquitectura monumental.
Estación de Utrecht
Así que además de emplearlo en parques y espacios de juego, muchos diseñadores proponen incorporar toboganes como solución para salvar desniveles urbanos, para agilizar la circulación de personas en edificios públicos, como salidas de emergencias (al igual que se hace con las rampas hinchables de los aviones). En el año 2011, el estudio de diseño holandés HIK Ontwerpers añadió un tobogán a la estación central del metro de Utrecht. La cudad de Ottawa en Canadá, ha añadido toboganes cubiertos como salidas rápidas de viaductos e incorpora toboganes de chapa abiertos como alternativa a las escaleras en algunos parques públicos. La revista de arquitectura De Zeen ha dedicado abundantes reportajes al uso de los toboganes en la arquitectura contemporánea, una lectura muy recomendable que revela todos los posibles usos de este elemento.
Bien diseñado, un tobogán supone una alternativa a las escaleras, apta para personas de diferentes edades. Introduce además un elemento de diseño que permite nuevas solucione estéticas y de aprovechamiento del espacio. Y además nos recuerda que nunca debemos apartar el juego de nuestras vidas.


22 de abril de 2016

UN BANCO PARA LA COMUNIDAD

Ya hemos comentado en otras entradas el trabajo del artista norteamericano Theaster Gates, sobre todo como impulsor de la Rebuild Foundation, una entidad sin ánimo de lucro que plantea la recuperación para uso social de espacios o edificios abandonados. En un momento en que la crisis y los nuevos modelos de negocio llevan a muchos bancos y empresas a prescindir o abandonar inmuebles emblemáticos, el ejemplo del Stony Island Arts Bank en Chicago, resulta muy interesante por el modo en que se rehabilita un espacio y se busca la cooperación de instituciones públicas y privadas para ponerlo en valor y al servicio de la comunidad.


El edificio, construido en 1923 por el arquitecto William Gibbons Uffendell, albergó durante unos sesenta años una entidad bancaria. En la década de los 80, la entidad cerró y el edificio permaneció abandonado durante tres décadas, hasta que la Rebuild Foundation lo recuperó para un proyecto híbrido que incluye biblioteca, archivo, galería multimedia y centro comunitario. Como en todos los trabajos impulsados por Gates, el trabajo aúna el uso contemporáneo con la puesta en valor de los orígenes y la historia del edificio. La fachada se ha limpiado, se conservan las cámaras acorazadas y detalles de la decoración original se han limpiado pero se han dejado sin restaurar, como ejemplo del paso del tiempo.




Innovador también es el proyecto de fondos que alberga el edificio.Sus colecciones incluyen el archivo de la editorial Johnson, especializada en temas de la comunidad afroamericana; una colección de más de 60.000 diapositivas de historia del arte y la arquitetura cedida por la Universidad de Chicago; y más de 4.000 objetos procedentes de la colección privada de Edward J.Williams, un coleccionista que ha recopilado objetos de uso cotidiano que reproducían estereotipos negativos sobre la población de color. Este tipo de iniciativas muestran como la cooperación y la colaboración en torno a proyectos produce siempre excelentes resultados. Y deberían hacernos reflexionar acerca de cuestiones mal resueltas en nuestro país, como el impulso al mecenazgo, la cesión de edificios públicos en desuso, la colaboración entre universidades públicas y capital privado....

8 de abril de 2016

HISTORIA DEL PATIO ESCOLAR

Hace treinta años en el contexto de una experiencia de acción autogestionada promovida por una organización de base que fundamos con unos vecinos del rural gallego, redacté una frase que me complace ver ahora reflejada por mi amiga y colaboradora Daniela Bequio, para defender en la patria de Franchesco Tonuchi, los valores de la psicología ambienta.Venía a decir que mucho más que la influencia de la familia o amigos, incluso de la voluntad de ser, estaba la del entorno y el paisaje. En una pequeña aldea gallega – para Neira Vilas – el templo de nuestra cultura- se encontraba la síntesis antropológica de nuestra razón de ser. Allí podría encontrarse resumido como la cadena de ADN de una célula puede representar todo un organismo complejo- los trabajos de Carmelo Lisón o Tadasi Yanai (con el que tuve el honor de hacer trabajo de campo) sobre la forma de ser y de entender la vida de los gallegos.

 
Yo nací en Uruguay y a los seis años me volví con mis padres. Para no perder curso, me mandaron a una pequeña aldea, en donde mi tía ejercía de maestra rural. No había luz eléctrica ni carreteras, nos venían a buscar en una yegua, después de un día entero tomando varios coches de linea.El patio escolar de aquella escuela en donde convivíamos niños y niñas de todas las edades, era un trozo de campo que como única comodidad tenía una barrera vegetal para protegernos del frío de la montaña en invierno y del sol del verano. Nuestras las hacíamos nosotros mismos con palos y piedras y el columpio era una rama de un viejo roble.

Hoy que exportamos sofisticados y certificados parques infantiles a todos los continentes, añoro para los niños de hoy, aquel “parque infantil” de mi infancia. No podía ser más biofílico pues estábamos rodeados de árboles y animales, nuestro parque infantil tenía lagartijas y grillos, incluso gnomos y leyendas. La variedad de género y edad de los niños fomentaba la amistad, la condolencia, el espíritu de protección, incluso el maquiavelismo para gestionar al fuerte o abusón. En definitiva, nos entrenábamos para ser adultos practicando el juego libre no dirigido, que años después estudiaba Konrad Lorenz y Francisco Braza con las herramientas de la etología, llegando a contundentes conclusiones que todos deberíamos de tener en cuenta para la educación de los niños y el urbanismo.

Nuestra iPad era el pizarrillo. Nuestro youtube, los cuentos de los viejos alrededor del fuego del hogar. Era imposible aislarse como los hikicomoris, porque literalmente nuestros amigos nos arrancaban de casa. Nuestra hogar era toda la aldea, las casas de todos, la pequeña plaza en donde se hacían los trabajos comunales y praderas donde pastaba el ganado. En todo ese espacio que nos parecía infinito, corríamos libres con la única asistencia de nuestro instinto y la emulación de los mayores. Ahora vivimos en ciudades tomadas por los coches, los parques infantiles y patios escolares son auténticos recintos vigilados celosamente por los adultos que median entre los niños limitando su capacidad de interrelaccionarse. Incluso estos días leemos propuestas de convertir el juego en el objetivo del “gran hermano”.


Ya no hay árboles donde trepar y los parques son asépticos y nada biofílicos. La mayoría de los niños padecen el síndrome de desarraigo con la naturaleza que se les presenta amenazante y peligrosa.
Si – como sostenía al principio- nuestra personalidad y nuestra cultura esta modulada por nuestro paisaje, me pregunto que quedará en nuestros niños de aquellos “Balbinos” de mi infancia.
  • La Doctora Daniela Bequio es pedagoga y desarrolla su trabajo en el ámbito del espacio público en Italia.
  • Franchesco Tonuchi es pedagogo y su trabajo “ La ciudad y los niños” es una obra de referencia en lo que respecta a la relación del urbanismo e infancia.
  • Carmelo Lisón y Tadashi Yanai son antropólogos . Carmelo Lisón cuenta con la Medalla de Galicia por sus trabajos sobre la cultura rural gallega.
  • Pizarrillo era una pequeña pizarra individual, con marco de madera que se usaba en las escuelas rurales, dado que no se disponía de papel y bolígrafos.
  • Balbino es el protagonista de la Novela de Xosé Neira Vilas – Memorias de un neno labrego – Memorias de un niño campesino.





1 de abril de 2016

JUGAR PARA TENER UNA VIDA ACTIVA

En varias entradas de este blog hemos reflexionado sobre problemas como la obesidad infantil o el predominio de modelos de vida sedentarios entre niños y jóvenes: de la cama a la mesa del desayuno, del autobús al colegio, del colegio a las clases complementarias y de vuelta a la cama. Es cierto que, afortunadamente, aumenta en los últimos años el número de menores que practican de manera asidua algún deporte. Pero, en cualquier caso, y como norma, el número de horas dedicadas al ejercicio o el juego activo siguen siendo muy inferiores a las dedicadas a permanecer sentados, estudiando, leyendo, ante una pantalla de ordenador.
Acudir a jugar al parque el domingo es sin duda una aventura, un momento de ocio, de convivencia, de diversión. Pero algunos arquitectos y diseñadores se preguntan si desplazarse en coche a jugar un par de horas resulta suficiente para favorecer modelos de vida activa. En esta línea se enmarcan proyectos como el Barnetraakk, un proyecto desarrollado en Noruega por el estudio de arquitectos de Rintala Eggertsson y la colaboración de estudiantes universitarios. El concepto base parte del deseo de integrar el juego y el ejercicio como una posibilidad permanente en la rutina de los niños. Para lograrlo, se han instalado módulos de juego y actividad en el camino que los niños recorren habitualmente para ir al colegio en el municipio noruego de Oppland.
Con un coste reducido, el proyecto prima el udo de la madera y los colores vivos para destacar y llamar la atención de los menores. Los módulos actúan como punto de encuentro en el que los niños y sus padres pueden citarse con vecinos, o como una amena carrera de obstáculos que permite convertir una rutina diaria en una experiencia diferente cada día, en un pequeño rato de juego y ejercicio que se realiza de manera diaria y cotidiana. De este modo, se rompe la dicotomía que opone rutina y juego, para integrar el juego, el ejercicio, como una parte más del día a día, para favorecer estilos de vida más saludables y equilibrados.

22 de marzo de 2016

EL AGUA Y EL ESPACIO PUBLICO

En este blog celebramos todos los años el día mundial del agua (22 de marzo). Normalmente, lo hacemos desde la perspectiva de nuestros compañeros de Gefico, pero hoy queremos profundizar en el sentido que la une a Galopín. Nuestros colaboradores más cercanos saben que hay una razón biográfica: de una experiencia autogestionada para asegurar el suministro de agua a una pequeña aldea gallega, se aprendió para hacer algo similar generando un espacio público de calidad. Y es que tanto la intervención en el espacio público como el trabajo en torno al agua tienen en común un fuerte trasfondo de preocupación social.

En muchas plazas tradicionales, la fuente ocupa el espacio central, como punto de suministro colectivo de un elemento vital. Con el paso del tiempo, la fuente se conviritó en un elemento ornamental de gran valor simbólico, entroncado con el imaginario popular, las leyendas y la antropología. Los pozos de los deseos a los que se lanzaban ofrendas en forma de monedas, se volvieron fuentes primorosamente esculpidas que han protagonizado escenas míticas del cine y culmen de un refinamiento cultural de dioses exhumados de los mitos clásicos y tritones con chorros en sus bocas.

Las aldeas surgieron inicialmente en lugares donde el suministro de agua estaba garantizado y solo la ingeniería de los acueductos romanos permitió avanzar de la villa a la metrópolis. Más adelante, los sistemas de alcantarillado sirvieron para evitar la contaminación y las mejoras en el saneamiento garantizaron un nuevo grado de desarrollo a las ciudades. En este proceso, las fuentes públicas,  además de cubrir el acceso a un elemento vital, eran puntos de encuentro y de intercambio de información entre vecinos, de contacto con viajeros y extranjeros, de ahí que en el lenguaje metafórico se hayan asociado las fuentes con la cultura y el conocimiento. Y para marcar la imbricaciñon entre fuente y espacio público, para resaltar la importancia de la primera como elemento organizador del segundo, las fuentes se hicieron cada vez más ornamentales. Un símbolo de la cooperación entre la ingeniería y el artista.
Hace unos días, pudimos compartir con una visita nuestras experiencias de cooperación internacional. Pudimos repasar también las acciones de Reikon, nuestros distribuidores en Holanda, que han creado en Mombasa una empresa para garantizar suministro de agua potable a cientos de miles de personas. Y creemos que esta es la base de una ayuda al desarrollo verdaderamente eficaz. Porque la labor más importante que pueden desarrollar las empresas no consiste en financiar acciones solidarias, sino en compartir su conocimiento. La mejor RSC consiste en hacer productos robustos, sencillos que se venden a precios asequibles. Las máquinas baratas de origen asiático rompen al poco tiempo en los países africanos y no hay medios para repararlas. Las de Gefico, concebidas para un medio hostil como el mar, en el que no se puede llamar al servicio técnico, acaban siendo ideales para entornos difíciles como una isla remota o un  país en vías de desarrollo.
En este contexto, nuestro compañero Jorge Morillo, desde su atalaya en Oriente, nos proponía un proyecto en el que potabilización de agua y espacio público van íntimamente unidos. El año pasado acabamos en Gefico el proyecto Acacia. Se trata de un prototipo avanzado de sistema de purificación de agua que elimina contaminantes emergentes como ansiolíticos, antibióticos, restos de drogas... Este año hemos presentado bioSPAce, un concepto que une los saberes de Galopín y Gefico para responder al problema de la contaminación urbana generando espacios saludables, usando el agua para generar salud. De este modo, los saberes se unen y colaboran para ir mucho más allá de atender las demandas del mercado. Tratamos de detectar tendencias y necesidades sociales: reflexionamos sobre ellas y nos volcamos en un trabajo que quiere mejorar la calidad de vida de las personas a través de la salud física y el bienestar social.




18 de marzo de 2016

EL JUEGO COMO FRENO A LA VIOLENCIA

Como sabéis quienes seguís estas entradas, en As Salgueiras defendemos la importancia del juego en el proceso de formación y educación de los niños. El juego libre (el play de los anglosajones) es la herramienta fundamental por medio de la cual el niño descubre sus posibilidades de interacción con el mundo y con sus semejantes. A partir de éste, surgen los juegos organizados (el game) que obliga a consensuar normas, a seguir unos pasos, respetar al otro. Por analogía, el juego es la primera forma de socialización democrática: el juego libre representa al individuo, con sus derechos; el juego organizado, al individuo con sus obligaciones y responsabilidades hacia los demás y hacia las reglas pactadas.
Por eso nos ha alegrado que el prestigioso Global Teacher Prize, otorgado por la fundación Varkey, haya recaído este año en la profesora palestina Hanan Al Hroub, profesora de la escuela secundaria de Samiha Khalil, en Palestina, uno de cuyos lemas educativos se resume en la frase "jugar para aprender". La historia de la profesora Hroub es un ejemplo de superación y confianza en las posibilidades del ser humano. Criada en campos de refugiado, en un entorno de privaciones y violencia, tomó la decisión de dedicarse a la enseñanza cuando su marido y sus hijos fueron tiroteados un día camino de la escuela. En ese momento decidió que su experiencia para superar un suceso traumático debía aprovecharla para ayudar a otras familias y niños a superar un entorno adverso.

Como profesora, Hanan Al Hroub se ha propuesto romper el círculo vicioso de la violencia ("niños educados en un entorno de violencia llevan esos comportamientos al aula como un método pantalla, para evitar que los profesores podamos cumplir nuestra misión"). Para lograrlo, Hroub recurre a los juegos como herramienta base de su propuesta educativa. El respeto a las reglas de juego y a los compañeros, el compromiso con el cometido que cada uno debe desempeñar en el proceso, el recurso a la narrativa, los cuentos y las historias y el refuerzo de las actitudes positivas ha convertido a esta mujer en un referente mundial, continuamente solicitada para dar charlas y conferencias que expliquen su método de enseñanza en la no-violencia. 
Los mensajes de Hanan Al Hroub son tan sencillos como lapidarios: "Jugamos y por eso aprendemos"; "queremos paz, queremos que nuestros hijos vivan sus infancias en paz"; "tenemos que críar a nuestros hijos a la vez que los educamos". A primera vista, podría pensarse que su situación y sus reflexiones no tienen aplicación en un primer mundo acomodado, lleno de servicios y volcado en la especialización y la tecnología. Pero si lo pensamos un poco....¿no es posible que buena parte del fracaso escolar derive del hecho de que concebimos la educación como un proceso estandarizado de adquisición de conocimientos y nos hemos olvidado de la "crianza", del desarrollo físico, psicológico y emocional de cada niño?

11 de marzo de 2016

LEER ANTES DE USAR


En una entrada reciente comentábamos el caso del colegio de Silicon Valley en el que estudian hijos de directivos de empresas tecnológicas y que, sin embargo, prohibe el uso de tablets, móviles u ordenadores portátiles. Estos días hemos podido conocer dos escuelas británicas que aportan un nuevo enfoque a la hora de plantear cómo y cuándo deben acceder los niños a las nuevas tecnologías y redes sociales. Las Acorn School, en Londres y Gloucestershire, prohibe a los menores de 12 años el uso de móviles y ordenadores. No solo en clase sino que pide a las familias un compromiso para que los niños tampoco puedan usar smartphones o internet en sus casas. El plan de estudios de estos colegios fomenta la lectura, la escritura, la caligrafía, la realización de trabajos en madera y el contacto directo con la naturaleza.
 
La restricción del acceso a internet, que el colegio propone, está generando su propio debate en el seno de la comunidad educativa, en un mundo en el que el "corta y pega", la versión tecnológica del plagio, se ha generalizado hasta tal punto que estos días las universidades anuncian la adquisición de programas de software que escanean los trabajos y tesis de los alumnos para detectar si son simples descargas de archivos de la red. Las escuelas Acorn tratan de fomentar el gusto por la lectura y la reflexión propia, frente al ensimismamiento irreflexivo de la búsqueda y descarga de archivos e imágenes. Como dice el lema del colegio, tratan de crear un espacio para "pensadores equilibrados, creativos y útiles".


Al mismo tiempo, los responsables de la escuela fomentan el estudio y el conocimiento de las nuevas tecnologías. Los niños estudian los rudimentos básicos de cómo funciona un ordenador, el origen de internet, las posibilidades y los riesgos de las redes sociales. A los 14 años, y como colofón final del conocimiento acumulado, los alumnos montan su propio ordenador como parte de sus trabajos escolares, recurriendo a kits sencillos de firmas como Rapsberry Pi. La postura básica de la escuela en torno a las tecnologías se resume en unos pocos puntos fundamentales:
  1. La tecnología es un aspecto fundamental en la sociedad actual y en la formación de los niños
  2. Los niños no necesitan acceder a la tecnología en las etapas tempranas de su proceso formativo
  3. Los niños necesitan conocer bien las tecnologías y las implicaciones de su uso antes de acceder a las mismas.
En cierto sentido, el colegio contempla las nuevas tecnologías de modo semejante a una tarjeta de crédito o una licencia de conducción. Son elementos básicos en nuestra sociedad pero es preciso fijar una edad para usarlas.... y fomentar el conocimiento previo para garantizar un uso responsable.

4 de marzo de 2016

LOS VECINOS TIENEN LA ÚLTIMA PALABRA

Al hilo de la entrada de la semana pasada, nuestros compañeros de Galopín nos han recordado que muchos países de la Unión Europea, especialmente en la mitad norte, cuentan ya con fórmulas de diseño y licitación de espacios públicos que incorporan como algo habitual la participación de los vecinos. En paises como Reino Unido, Holanda o los países escandinavos, el proceso se divide en dos grandes segmentos. De una parte, los poderes públicos y los técnicos de la administración se encargan de poner en marcha el proceso, por ejemplo, diseñar la política de espacios públicos de una localidad, o la partida presupuestaria concreta que se puede destinar a cada proyecto. Abierto el proceso de concurso público, los técnicos se encargan de hacer una valoración inicial de las propuestas presentadas, si se ajustan a los criterios técnicos, de seguridad, si los materiales son ecológicos, respetuosos con el medio ambiente... en fín, determinan la adecuación de las propuestas al pliego del concurso y descartan aquellas que incumplen alguna de las condiciones.

Hasta aquí, el proceso no se diferencia mucho de lo que ocurre también en nuestro país. La novedad es que, una vez seleccionados tres o cuatro propuestas, las que mejor se ajustan al proyecto público, se deja la decisión final en manos de los vecinos. En localidades como Capelle, integrada en el municipio de Waalwijk en Holanda, el ayuntamiento delimita los barrios que considera como usuarios habituales del parque público que se está diseñando o remodelando. Luego les remite a los vecinos que viven en esa zona un sobre con imágenes e información de las diferentes propuestas presentadas y un sobre de votación en blanco. En este sobre, los vecinos pueden incluir la imagen del proyecto de su preferencia y remitirlo de vuelta al concello. Siguiendo este proceso, la propuesta de Galopín cuyas imágenes ilustran esta entrada fue seleccionada por los vecinos, que la valoraron por encima de los diseños presentados por otras firmas.
 

Como defensores del papel de los parques y zonas de juegos como agentes de activación social y generadores de valores de ciudadanía, creemos que la participación vecinal en su diseño supone un acierto y un beneficio para todos. Para los poderes públicos, que pueden contar con la garantía de saber que lo que se está realizando cuenta con la aprobación de los usuarios finales. Para la propia comunidad, que participa en la toma directa de las decisiones que afectan a su calidad de vida y al diseño de su entorno. Qué puede ver reflejada cómo quiere que jueguen sus hijos, cómo quieren disfrutar su ocio... Para quienes trabajamos en el diseño, en la búsqueda de materiales nuevos, en las mejoras de normas de seguridad, conocer lo que los usuarios opinan es siempre un retorno de conocimiento valiosísimo. El diseño del espacio público implica siempre un diálogo, un diálogo de técnicos y vecinos, de adultos y niños, incluso un diálogo del pasado con el futuro (cómo éramos como comunidad y cómo queremos ser el día de mañana). Y defendemos que este diálogo se incorpore a los procesos públicos como ya hacen algunos socios comunitarios.

26 de febrero de 2016

COMUNIDAD, PARTICIPACION Y DISEÑO

En los últimos meses, podemos comprobar como agendas políticas, tertulias y análisis sociológicos coinciden en reclamar un incremento de la participación ciudadana en los procesos de gestión y toma de decisiones de "la cosa pública". Existe un cierto consenso acerca de la necesidad de contar de modo permanente con las opiniones, con el concurso de la sociedad civil, como un modo de generar mejores modos de convivencia. En As Salgueiras siempre hemos seguido con interés las iniciativas comunitarias y vecinales de autogestión, relacionadas por ejemplo con la recuperación de espacios degradados y la puesta en valor de patrimonio cultural o etnográfico. Y esta filosofía se traslada también al trabajo de diseño de espacios públicos de nuestros compañeros de Galopín.

Por eso compartimos la filosofía de Susan G. Solomon, doctora en Historia de la Arquitectura, consultora de la firma de diseño de espacios Curatorial Resources & Research y autora del libro "The science of play". Solomon considera que el diseño de espacios de juego debe contar siempre con la opinión de los vecinos, de los padres y, también, de los niños, los destinatarios finales de los juegos; esa parte de la población por la que siempre nos preocupamos pero a la que no siempre escuchamos con la atención que deberíamos.


Como consultora y planificadora, Solomon plantea una serie de preguntas a formular a los menores, que nos recuerdan, en cierto sentido, las sensaciones de aventura asociada al descubrimiento de libros como "Tom Sawyer". A su juicio, deberíamos preguntar a los menores por el sitio más alto al que han subido, el sitio en el que les ha dado más miedo estar, dónde les gusta jugar con sus amigos, qué juegos inventan, dónde les gusta jugar solos o qué cosas hacen que sus padres preferirían que no hiciesen. A los adultos, Solomon les propone rememorar su infancia, que hablen del barrio en el que crecieron, de cómo eran los juegos entonces, de qué juegos comparten ahora con sus hijos y, sobre todo, que reflexionen en voz alta en torno a qué sensaciones desean que experimenten sus hijos cuando juegan.

Desde su formación como historiadora de la arquitectura, Solomon tiene una visión evolutiva, diacrónica, del mundo de los parques. Pero sin negar la evolución en temas como el uso de nuevos materiales o las normas de seguridad, sus tesis nos recuerdan la importancia de convertir los parques y zonas de juego en lugares que fomenten la convivencia, el aprendizaje, el desarrollo personal y, también, esas sensaciones de reto, de desafío, de atreverse a un poco más, que constituyen parte esencial del juego.

19 de febrero de 2016

ACARICIANDO LA GIOCONDA

El desarrollo de las nuevas impresoras 3D está revolucionando procesos industriales, planteando nuevos retos y abriendo nuevos caminos a ingenieros, diseñadores, médicos.... Estos días, la prensa se hacía eco de las posibilidades de esta tecnología a la hora de acercar el arte a las personas invidentes. Empresas como la española Estudios Durero o la americana 3D Photoworks, realizan impresiones en tres dimensiones de algunas de las obras de arte más famosas de la Historia (La Gioconda de Leonardo, El caballero de la mano en el Pecho del Greco, El retrato del doctor Gachet de Van Gogh) de manera que personas con discapacidad visual puedan "sentirlas" mediante el tacto.


En España, la ONCE cuenta desde hace años con un museo tiflológico, con maquetas y reproducciones de obras de arte que las personas invidentes pueden tocar para formarse una imagen de las distintas piezas. Al igual que con libros escritos en el sistema braille o los pentagramas en relieve, estas iniciativas tratan de facilitar el acceso a la cultura de las personas invidentes, para las que muchas veces el arte o la arquitectura son solo nombres y palabras desprovistos de una referencia sensorial real. En el museo, los visitantes pueden conocer, mediante el tacto de modelos a escala, obras como el Coliseo, la catedral de Santiago o la Sagrada Familia. La tecnología 3D simplifica el proceso de realización de las maquetas y permitirá sin duda ampliar los fondos de este tipo de instituciones.


En As Salgueiras compartimos esta filosofía de integración, de superación de barreras, con nuestras actividades de terapia equina dirigidas a niños con necesidades especiales. Y nuestros compañeros de Galopín han buscado siempre en sus diseños de espacios de juego la integración de menores con problemas de movilidad. Una rampa de acceso más larga y con menos pendiente o una zona de guro con algunos centímetros más de ancho pueden marcar la diferencia entre que un niño en silla de ruedas mire el juego desde lejos o se integre en él como uno más. El diseño sirve, sobre todo, para dar respuestas adecuadas a las necesidades de las personas. Las personas con discapacidad no tienen necesidades especiales; quieren acceder a la cultura, al empleo, gozar del mayor grado posible de autonomía personal. Lo que son diferentes son las herramientas, las soluciones, los apoyos que deben emplear para lograrlo. Un niño con una discapacidad o con problemas de movilidad necesita el juego tanto (posiblemente más) como cualquiera de sus compañeros y es responsabilidad de empresas y administraciones el fomentar el diseño de espacios públicos que le permitan hacerlo.

12 de febrero de 2016

ESTUDIAR SIN TABLETS EN SILICON VALLEY

Hace algunas semanas os comentamos en este blog los resultados de estudios recientes que cuestionan el modo en que se están introduciendo las nuevas tecnologías en las escuelas. Según los primeros resultados, los niños que estudian con lápiz y papel, tomando notas y subrayando los libros, obtienen mejores resultados que aquellos que emplean una tablet en el aula. Esta tesis de que sistemas tradicionales como el subrayado o la toma de apuntes permiten aprehender mejor los conocimientos viene refrendada por buena parte de los ejecutivos de las principales empresas de Silicon Valley, muchos de los cuales envían a sus hijos a una pequeña escuela Waldorf, de tan solo 9 aulas, en la que no hay tablets, ni siquiera conexión wifi.
Tizas y reglas tradicionales en la escuela Waldorf de Silicon Valley
Las escuelas Waldorf fueron fundadas en 1919 en Alemania por el pensador Rudolf Steiner, que deseaba diseñar un sistema educativo que atendiese a las necesidades de mente, cuerpo y espíritu. Refrendado por la Unesco, el sistema pedagógico se basa en el reconocimiento de tres grandes etapas formativas en la infancia: de los 0 a los 7 años, de los 7 a los 14 y de los 14 a los 18. Su sistema educativo recuerda los principios de la mayéutica de los filósofos griegos (ayudar a florecer la sabiduría y las potencialidades que ya posee el ser humano). Además priman el contacto con la naturaleza y la enseñanza de las Artes como complemento de la formación en asignaturas como ciencia, matemáticas o lengua.
Clase de punto en una escuela Waldorf
Con respecto a las nuevas tecnologías, los responsables de este tipo de escuelas consideran que no tiene sentido introducirlas en la etapa formativa temprana. Los cambios en el entorno social y en las demandas del mercado laboral no alteran el ritmo de desarrollo físico y mental de los niños. Los niños siguen creciendo a su propio ritmo, por ello es importante, dicen, mantener el foco en el individuo, para que su formación no quede en segundo plano por las prisas por atender "el ruido" que genera un entorno cambiante. Los centros Waldorf fomentan el sentido de maravilla y de descubrimiento del mundo. E invitan a los niños a vivir experiencias como encuadernar sus propios libros de texto o coser un calcetín. "Si puedes coser tu ropa o tocar un instrumento, te sientes capaz de todo, de construir un cohete", afirma Peter Nitze, alumno del centro e ingeniero. 

Del mismo modo, estos centros reservan un hueco en su programación para el juego libre. "Cuando los niños juegan y se mueven libremente en actividades decididas por ellos mismos de un modo responsable, experimentan oportunidades de aprendizaje que no se pueden reproducir de otro modo y para las que no hay sustitutos", asegura Judit Falk. Con respecto a la tecnología, la filosofía de estas escuelas se podría resumir con la expresión tradicional "cada cosa a su tiempo". Porque como parecen entender bien los directivos de Silicon Valley, el futuro solo se puede construir si sabemos conservar todo lo que de valioso nos aporta el pasado.